domingo, 18 de noviembre de 2012

                       Budapest: la perla del Danubio.



Si estableciéramos un ranking de ciudades europeas, Budapest estaría muy arriba puesto que es una de las más bonitas del continente sin lugar a dudas, y eso lo demuestran cada año los millones de turistas que la visitan. Muchos de ellos cometen el error -entre comillas- de compartir su visita con las otras dos "ciudades imperiales" (Praga y Viena), dedicando a los tres lugares 8 o 10 días. Sin embargo, como veremos en este artículo, Budapest es una ciudad maravillosa, llena de atractivos suficientes como para dedicar un mínimo de una semana a recorrerla. Además en el caso de que esos siete días sean demasiados para la visita a la ciudad, podemos complementar nuestro viaje con excursiones por el país ya que Hungría ofrece al turista una combinación suficiente de encantos naturales y culturales como para quedarse ese tiempo.

Antecedentes históricos:

Aunque la arqueología nos ha documentado restos anteriores, son los romanos los que van a construir un núcleo importante en el siglo I d.C.: Aquincum. La importancia de esta urbe se mantendrá más de 3 siglos hasta que aparezcan las hordas de Atila y la conquisten, En el año 896, los magiares al mando del príncipe Arpad colonizan la región y la gobernarán hasta el siglo XIII. En el año 1000 será coronado su primer rey, Esteban I, que puso los primeros cimientos de un estado húngaro y se convirtió al cristianismo, haciendo lo mismo con su pueblo.

En el siglo XV la ciudad está inmersa en una época de esplendor pero este se verá cortado por la invasión turca, los turcos conquistarán Budapest y la mantendrán bajo su dominio hasta 1686, año en el que fue a su vez reconquistada por los Habsburgo. Los otomanos transformaron las iglesias en mezquitas y construyeron numerosos baños turcos.

La conquista de los Habsburgo supuso el fomento del asentamiento de extranjeros, principalmente alemanes (incluso en el año 1780 el alemán será declarado como lengua oficial), lo que creará descontento que se traducirá en un alzamiento nacional a principios del siglo XVIII, pero también será una época en la que la ciudad experimentará un extraordinario crecimiento. Hasta entonces,  en realidad existían tres ciudades:  Buda y Obuda en la orilla derecha y Pest en la orilla izquierda que en la segunda mitad del siglo XIX se unifican formando la actual Budapest.

El Museo Nacional recoge a través de los objetos que expone la historia de Hungria, y con ella la de Budapest.

En 1900 es la ciudad más importante del imperio austro-húngaro, después de Viena, con cerca de un millón de habitantes. Finalizada la Primera Guerra Mundial y como consecuencia de la derrota de los Imperios Centrales se establece un estado húngaro independiente con capital en Budapest. Durante la Segunda Guerra Mundial, Hungría volverá a alinearse con el bando perdedor lo que supondrá que el país pierda parte de su territorio;  para Budapest este período será duro, la ciudad será parcialmente destruida por los bombardeos y por el sitio que sufrió por las tropas soviéticas durante 6 semanas. Una vez finalizada la guerra queda integrada en la zona controlada por los soviéticos cuyo régimen estalinista se mostrará despiadado, lo que conducirá al levantamiento de 1956 que fue duramente reprimido por los tanques en las calles de la ciudad. En 1989 cae el régimen comunista.

Hoy en día Budapest es una ciudad moderna y tranquila de 1,7 millones de habitantes (una quinta parte del total nacional) que ejerce su función como capital de Hungría con un papel clave como elemento significativo en el avance económico del país dentro del nuevo marco de la Unión Europea.


                                    Visitar Budapest

Normalmente cuando alguien tiene interés por visitar Budapest, lo primero que nos suele preguntar es si es una ciudad similar a Praga, nada más lejos de la realidad. Cada una tiene su personalidad propia aunque compartan algunas mínimas similitudes. Si que es cierto que ambas presentan el mismo esquema habitual de las grandes ciudades turísticas del este, con dos zonas importantes: la zona del castillo situada en una parte elevada, y el centro a los pies, a menudo en torno a la plaza más importante. Así ocurre en Praga, Cracovia, Bratislava...sin embargo Budapest presenta una diferencia, frente a una Praga o Cracovia, que  tienen un casco histórico agrupado en un espacio relativamente pequeño. Aquí los lugares más interesantes son pequeños islotes separados entre si en una zona amplia,. Por el contrario su  zona del castillo se agrupa en un área relativamente pequeña y bien conservada y es uno de los barrios del castillo mejores de Europa.

Para organizar mejor nuestra visita aconsejamos siempre buscar un mapa por muy sencillo que sea (la oficina de turismo puede ser un buen lugar para conseguirlo). Vamos organizar la visita por días pero como, por una parte cada uno tiene un ritmo distinto para recorrer sitios y por otra, no a todo el mundo le gusta visitar todo tipo de lugares, vamos a proponer un recorrido calculando un tiempo medio, ni muy rápido ni muy lento para cada lugar, y propondremos al final de cada día alternativas para que podáis sustituir los sitios propuestos por otros, confeccionando así un recorrido flexible en el que se pueden intercambiar lugares. Igualmente los días se pueden organizar de la forma que más le apetezca o convenga a uno. Siempre hemos dicho que no es conveniente agobiarse intentando visitarlo todo, es mucho mejor ver menos pero disfrutar, y disfrutar es lo principal de una visita.

Os diremos que actualmente Budapest es famosa por sus muchos y diferentes atractivos: museos y galerías, iglesias y sinagogas, edificios históricos, sus renombrados baños termales, todo ello sin olvidar ese especial ambiente en sus calles que le ha valido el sobrenombre del "Paris centroeuropeo".
Pero antes de meternos de lleno en el itinerario, recordaros que la ciudad se divide en dos partes: Pest que es la parte llana, en la orilla izquierda del Danubio y Buda, la zona montañosa en la orilla derecha del río (donde está por ejemplo la colina del Castillo). Los húngaros suelen decir que en realidad son dos ciudades en una.

                                           Distrito del Castillo. Día 1.


Este barrio comprende algunos de los monumentos y museos más atractivos de la ciudad pero además es una zona ideal para callejear, por su tranquilidad -no hay mucho tráfico en sus estrechas calles-, y por la belleza de sus edificios; es igualmente un buen lugar para disfrutar de algunas de las mejores vistas de la ciudad.
Para llegar hasta aquí, salvo que se esté alojado en alguno de los pocos hoteles ubicados en el distrito, recomiendo hacerlo con el funicular porque las vistas que este nos va mostrando poco a poco en su lento ascenso son un perfecto aperitivo de lo que nos espera. ¡¡ Ah y si a alguien le da miedo este tipo de ingenios o tiene algo de vértigo, por supuesto que suba andando o por cualquier otro medio !!.

Dejamos aquí algunos videos del funicular: http://www.youtube.com/watch?v=d0mq_wLdQMU
http://www.youtube.com/watch?v=gDKTVA4UDxk (en este aparte de la subida del funicular, comprobamos las excelente vistas que tiene esta zona).

Palacio Sandor: Una vez arriba lo primero que nos encontramos es el Palacio Sandor, residencia del presidente de Hungría, y que por tanto no se puede visitar en su interior pero si disfrutar de sus bellas fachadas neoclásicas.

Su fachada oeste representa a los dioses del Olimpo, la sur al conde Sándor recibiendo el título de caballero, y la norte una escultura de San Jorge.




Palacio Real y Galería Nacional de Hungría:

Una escalinata conduce desde el palacio Sandor hasta la Galería Nacional de Hungría aunque antes recomiendo dar una vuelta al edificio y disfrutar de su belleza; puntos de interés a lo largo del recorrido son la fuente de Matías o la puerta del León.

Una vez de vuelta a la Galería Nacional, delante de la entrada encontramos una bonita estatua ecuestre de Eugenio de Saboya, datada en 1900, que hará las delicias de aquellos a los que les encantan fotografiarse delante de los monumentos fotogénicos de una ciudad, que conmemora la victoria de Zenta contra los turcos.

Recomiendo la Galería Nacional de Hungría a aquellos que sean aficionados a la pintura. Recoge en su interior una completísima colección de arte húngaro desde la Edad Media hasta el siglo XX, principalmente pintura aunque también existe una pequeña sección dedicada a la escultura. Es un museo mediano por lo que si os gusta este tipo de visitas os aviso que lleva un tiempo recorrerlo (no es un museo enorme como por ejemplo Prado o Thyssen pero un mínimo de hora y media o dos si que puede ocuparnos (o más incluso, según os atraiga el tema). Algunas obras destacadas son:  Merienda en Mayo (1873) de Pál Szinyei Merse ,Mujer Bañándose (1901) de Karoly Lotz o La Pintora (1903) de Karoly Ferenczy, entre otros.

La Pintora (1903) de Károly Ferenczy. Galeria Nacional de Hungria.

Web de la Galería Nacional de Hungría: http://www.mng.hu/en

Antes de continuar os recuerdo que suelo colocar museos a lo largo de un recorrido pero que a los que no os gusten, saltaros esa parte y ya está.

Seguimos nuestro itinerario por el barrio del castillo volviendo a los alrededores del palacio Sandor. Delante de él encontramos una preciosa plaza ajardinada: Szent György Ter (al frente de la fachada contraria al lado por donde discurre el Danubio). Una plaza abierta y espaciosa que debemos atravesar para proseguir nuestra ruta. Una vez visitada la plaza podemos tratar de llegar a la iglesia de Matías y el Bastión de los Pescadores, dos monumentos que están juntos, por alguna de las calles paralelas al río, como Uri Utca o Tarnok Utca cruzando antes la plaza Disz.



                                                     Bonito edificio en la Plaza Disz.

Llegados a esta parte, si habéis pasado unas cuantas horas en la Galería Nacional o aunque no lo hayáis hecho y simplemente os apetece tomaros un descanso, el café Miró (Uri Utca nº 30, pag. web: http://www.cafemiro.hu/ ), de nombre tan español, puede ser un buen lugar para tomar algo y descansar. Para los amantes del dulce tengo un sitio mucho mejor con solo andar unos pasos más, la pastelería Ruszwurm, con una larga historia que se remonta hasta 1827 (¡no me extraña que lleven tanto tiempo con lo rico que esta todo!). Aviso, ¡no me hago responsable de los michelines "que nazcan espontáneamente" después!
                                                  Fachada de la pasteleria Ruszwurm.
 Página web de Ruszwurm: http://www.ruszwurm.hu/a_menu.html

Bastión de los Pescadores:


                                            Plazuela delante del Bastión de los Pescadores

El Bastión de los Pescadores es sin duda uno de los sitios más emblemáticos de Budapest aunque curiosamente es un monumento bastante moderno. Antes de entrar en él, nos encontramos con una bonita plaza donde se erige una estatua de San Esteban (hablamos anteriormente de él, es el rey que instauró el cristianismo en Hungria).

Fue diseñado entre 1895 y 1902 por Frigyes Schulek con una función puramente estética y no militar, en estilo neorrománico para honrar a la cofradía de pescadores, encargados de defender este enclave de la muralla en época medieval. Las torres cónicas evocan las tiendas de los antiguos magiares. ¡Una cosa más antes de hablar de nuestra siguiente etapa, no dejéis de disfrutar de las vistas, son espectaculares!

Video del Bastión de los Pescadores y la iglesia de Matias: http://www.youtube.com/watch?v=pTHmj5n-_W4


                       El Danubio y la ciudad a nuestros pies desde el Bastión de los Pescadores.

Iglesia de Matías:

Esta iglesia se construyó durante el reinado de Bela IV en el siglo XIII aunque su aspecto actual es fruto de la reconstrucción neogótica de finales del XIX. Llego a ser mezquita durante la dominio turca y ha sido empleada para coronar reyes y emperadores.

Muy bonita exteriormente con sus bellas torres (la de Matias destaca con esbeltez, ayudada por sus 60 m. de altura) o su interesante portada de María en la entrada actual. Su interior tampoco defrauda, destacando el púlpito, con tallas de los cuatro Evangelistas y los cuatro Padres de la Iglesia, la tumba del rey Bela III y Ana de Chatillon, sita en la capilla de la Trinidad, o las hermosas vidrieras del siglo XIX.


Callejear:

No debéis iros del barrio del Castillo sin callejear un poco. Desde la iglesia de Matías hasta el final del barrio tenéis unas calles llenan de encanto y de edificio con sabor antiguo que invitan a callejear sin prisa, disfrutando de lo que vemos partiendo ya de la plaza de la Santísima Trinidad, la plaza situada delante de la iglesia de Matías. Calles como Uri Utca, Orszaghaz Utca, Fortuna Utca etc...

Uri Utca.
                                                        
Bello edificio en la plaza de la Santisima Trinidad.


Al final del barrio tenéis las ruinas de la iglesia de Santa María Magdalena, construida originariamente en el siglo XIII.


Santa María Magdalena.
                                                      
Video del barrio del Castillo: http://www.youtube.com/watch?v=vMdhapUw5GA

Lugares alternativos para visitar en el distrito del Castillo:

Para mi el distrito del Castillo es una de las zonas más bonitas de la ciudad y con lo que os hemos comentado anteriormente tenéis mucho que ver y os da para un día entero, pero el barrio tiene muchos más atractivos que os ponemos a continuación por si no os apetece alguna de nuestras sugerencias, las visitáis más deprisa etc....

Museo de Historia de Budapest: igualmente llamado Museo del Castillo (no confundir con el Museo Nacional del que hablaremos extensamente más adelante) por su ubicación en el Castillo de Buda. La planta baja posee una exposición que nos muestra la evolución de la ciudad desde la época romana hasta el asentamiento húngaro del siglo XVIII.

Museo de la Farmacia Aguila Dorada: en 1905 Jòzsef Ernyey, que había iniciado una colección de antiguos objetos de farmacopea en 1896 sugirió la posibilidad de crear un museo con ellos, sin embargo sería mucho más tarde ya que después de diversos avatares, no sería hasta 1974 cuando se fundara este, en el histórico edificio de una antigua farmacia abierta en el siglo XVII. En su interior, aparte de una excelente colección de objetos propios de una farmacia de época renacentista y barroca, ofrece una buena visión del desarrollo científico de la medicina a lo largo de estos períodos.
¡Ups se nos olvidaba! el museo esta en Tarnok Utca muy cerca de la plaza de la Santísima Trinidad y de la iglesia de Matías.

Museo de Historia Militar: Fundado después de la Primera Guerra Mundial, sufrió grandes destrozos durante la Segunda. Contiene una impresionante colección de miles de piezas de las que se exponen las más destacadas de entre armas, uniformes, banderas....con objetos que reflejan la historia militar de Budapest desde el medievo.
Situación del museo:

                                   Alrededores del Parlamento. Día 2.

La zona comprendida entre el puente de las Cadenas y el Parlamento se caracteriza por haber sufrido varias remodelaciones en los siglos recientes que le han dado un aspecto más moderno del que quizás sería deseable y además ha supuesto que más que una zona compacta con aspecto de medieval ofrezca al visitante una serie de monumentos aislados, eso si de gran interés, en un entorno arquitectónico lleno de edificios señoriales y con el atractivo añadido de sus bellos paseos junto al río Danubio.
Principales lugares de interés (el orden de vista puede ser modificado a voluntad, según la zona donde estemos alojados):

Basílica de San Esteban:

Construida entre mediados del siglo XIX y principios del XX, esta basílica es la actual catedral de la ciudad. Consagrada a San Esteban, su silueta destaca claramente desde los puntos altos de Buda y forma parte del paisaje más característico de Budapest. Ayudan a ello sus dos torres gemelas y su hermosa cúpula (desde el alto de la cual se puede disfrutar por cierto de unas magníficas vistas).
Cúpula de la Basílica de San Esteban.
En el exterior debemos destacar la puerta, decorada con las cabezas de los doce apóstoles. y sus dimensiones, que la convierten en el edificio religioso más grande del país: 96 m. de altura, 87,4 m. de largo y 55 m. de ancho.

En su interior, la iglesia muestra un aspecto muy propio del neoclásico y posiblemente defraude a aquellos que prefieren estilos más antiguos, como el románico o el gótico. Para el resto es un edificio muy recomendable. Recomendaría, entre otros, los mosaicos de la cúpula, el altar mayor o la reliquia momificada del brazo de San Esteban.

Página web: http://bazilika.biz/
http://www.youtube.com/watch?v=6whnLblnTH4

Plaza Roosevelt:

Calle Zrinyi.
Desde la plaza de San Esteban podemos acercarnos rápidamente a esta bonita plaza por la calle Zrinyi, un paseo muy agradable y corto entre edificios señoriales de cuidado aspecto.

La plaza Roosevelt acoge algunos de los edificios más bellos de la ciudad como la Academia de Ciencias de Hungría o el Palacio Gresham. Este, fue terminado en 1907, y lo que son las cosas, fue muy criticado en el momento de su construcción; hoy en día es uno de los edificios más destacados de su época. El busto en lo alto de la fachada representa a Thomas Gresham, fundador de la bolsa de Londres y el gran asesor financiero de la corona británica durante la segunda mitad del siglo XVI. Desde hace pocos años el edificio alberga el hotel Four Seasons. En el centro de la plaza se alzan dos estatuas, una dedicada al conde István Széchenyi (1791-1860), que entre otras labores, supervisó la construcción del cercano puente de las Cadenas, y la otra a Ferenc Deák (1803-1876), conocido como el "Sabio de la Patria" y gran reformador social.
Monumento a Ferenc Deàk


Video del Palacio Gresham y el hotel Four Seasons: http://www.youtube.com/watch?v=He313aR8nZg 


Puente de las Cadenas:

Vamos a cruzar la plaza y así llegaremos a uno de los símbolos de la ciudad: el puente de las Cadenas.

Puentes de las Cadenas, detrás Palacio Gresham.
Hasta su construcción, cruzar el Danubio era a veces complicado. Durante el invierno, el río congelado se podía cruzar a caballo o a pie pero al empezar el deshielo, cruzarlo se convertía en una odisea. En 1820, el conde Esteban Széchenyi tardó una semana entera en encontrar un navegante que tuviera la suficiente valentía como para atravesarlo, ante el peligro que suponían las placas de hielo flotante. Entonces ofreció su propio dinero para construir un puente permanente. El conde había visto un puente suspendido sobre el río Támesis, el puente Hammersmith y le encargó la planificación del que quería construir en Budapest a su ingeniero William Tierney, aunque finalmente quien ejecutó la obra fue el escocés Adam Clark. Las obras se iniciaron en 1839 y se acabaron en 1849; durante la segunda guerra mundial los alemanes lo dinamitaron y tuvo que ser reconstruido en los años posteriores.

Copiosa nevada y placas de hielo en el puente de las Cadenas, video de You Tube: http://www.youtube.com/watch?v=so3aJlyY0_U

El Parlamento:

El Parlamento desde la Colina del Castillo.
La inmensa mole del Parlamento destaca sobre el horizonte de la ciudad y es lo primero que te llama la atención desde los excelentes miradores que constituyen las colinas Gellert y del Castillo. Pero antes de describir el edificio debemos advertirte que para conseguir una entrada al Parlamento (algo muy recomendable), puedes acercarte a una de las puertas situadas en la plaza Kossuth (ver su página web donde, a través de una foto, señala el lugar) o conseguirlas online en la dirección que indican en su web. Existen varias visitas guiadas en español. Ve dispuesto a dedicar un tiempo a obtener la entrada, si te decides por ir a la puerta porque las colas son a veces largas, y sé muy puntual al presentarte para la visita guiada; es mejor que vayas con tiempo y te des una vuelta por la plaza Kossuth, que tiene edificios de notable interés, que perder la entrada. La visita guiada dura unos 45 minutos.
Te dejamos aquí la página web del parlamento, donde podrás encontrar toda la información, incluidos los horarios de las visitas en distintos idiomas y sus precios.

Volviendo a lo que es el edificio, os diremos que fue construido entre 1895 y 1904 por Imre Steindl que tuvo que ganar un concurso entre varios proyectos presentados. Esta construcción, de estilo neogótica fue su obra maestra y actualmente es el edificio más grande de Budapest. El arquitecto húngaro se inspiró al diseñarla en otro famoso parlamento, el parlamento de Londres, construyendo una inmensa mole de 268 m. de largo por 96 m. de alto.

En el exterior destaca la cúpula de color rojizo que marca el centro del edificio y la abundante decoración de inspiración gótica, mientras en su interior, decorado con mármol y oro debemos señalar la magnífica escalera principal, las joyas de la corona, que se enseñan con orgullo a lo largo de la visita guida, la sala de la cúpula, la cámara del Consejo de los Diputados o la antigua Cámara Alta.

Video del parlamento:
http://www.youtube.com/watch?v=SOVs1hx3Sm0 

Plaza Kossuth:

Jardín de la plaza Kossuth
Situada en la fachada del Parlamento contraria al río Danúbio, este plaza de grandes dimensiones incluye además un pequeño jardín, donde se alza la estatua del príncipe de Transilvania Ferenc II Rakóczi, que destacó en la lucha de los Habsburgo, y el bonito edificio neoclásico del del Ministerio de Agricultura, justo enfrente del Parlamento.


Ópera Nacional de Budapest:

Diseñada por Miklos Ybl (autor igualmente de la bella cúpula de San Esteban de la que ya hemos hablado), fue inaugurada en 1884 en presencia del emperador Francisco José I. Hoy en día sus conciertos gozan de un reconocido prestigio y su acústica es una de las mejores de Europa y recibe a lo largo del año a prestigiosos directores de orquesta.

La belleza del edificio os cautivará, empezando por su esplendida fachada donde podréis contemplar las esculturas de los grandes compositores húngaros Franz Liszt y Ferenc Erkel a ambos lados de la entrada principal, y continuando en el interior, donde son muchos los lugares donde detenerse: la escalinata principal amplia y majestuosa, el Foyer con sus columnas de mármol, sus sobresalientes murales y sus magníficas arañas, por cierto hablado de ellas, no os perdías la que ilumina el salón principal, con sus más de 3000 kilos de peso, los palcos (seguro que os indican cual era el palco de Sisi) o el escenario central.

Disponéis de visitas guiadas por la tarde (consultar la web de la ópera, que os adjuntamos) y podéis seguir el completo programa artístico a través de alguna de las guías de Budapest que incluimos en este artículo.
Página web: http://www.opera.hu/en

Vídeo de la ópera: http://www.youtube.com/watch?v=xVk3mjtSrA4

Isla Margarita:

Situada justo en medio del Danubio, esta pequeña isla de 2,5 km. de largo fue durante la Edad Media un importante lugar de retiro religioso, como lo atestiguan los restos de tres iglesias (una dominica, otra franciscana y una premonstratense) y un convento. Fue la hija del Rey Bela IV la que dió nombre a la isla debido a que su padre, después de la invasión de los Mongoles en 1241, decidió convertir a su hija en monja para pedirle a dios que estos no volvieran a invadir su reino. Le construyó a Margarita y un convento allí (antes la isla se llamaba "isla de los conejos"). Pronto otras hijas de nobles y algunas viudas se unieron al convento.

En 1790 la corte de Viena llevó a cabo un trueque de propiedades y se hizo con la propiedad de la isla. Su impulsor fue el archiduque Alejandro Leopoldo de Austria que tenía pensado construir allí un enorme jardín al estilo del palacio de Shonbrunn pero su repentina muerte lo impidió, y fue su hermano menor quien terminó el parque. Ya desde entonces (y lo sigue siendo actualmente) el lugar se convirtió en el lugar de esparcimiento favorito de los habitantes de la ciudad.

Puntos de especial interés en la isla: entrando por la parte sur de la isla (la más cercana al Parlamento) lo primero que encontramos en el monumento conmemorativo del centenario de la unificación de la ciudad,  monolito de aspecto puntiagudo; es el inicio de un interesante paseo que en medio de árboles y paz os va a resultar muy relajante. Continuad, dejando a un lado la piscina olímpica Hajos y llegaréis hasta las ruinas de la iglesia franciscana, construida en estilo gótico durante el siglo XIV donde aún se conserva parte de la portada o una curiosa escalera de caracol. Un poco más adelante se alza, a la izquierda la Palatinus Strand, que cuenta con 7 piscinas al aire libre. Desde allí podréis contemplar uno de los símbolos de la isla, la estilizada "Torre del agua", que destaca claramente sobre el entorno gracias a sus 57 m. de alto que fue construida en 1911 y está protegida por la UNESCO. Muy cerca se encuentran de nuevo otras ruinas, las de un convento dominico y su iglesia, aquí fue donde vivió la princesa Margarita. Al norte de la iglesia discurre la avenida de los Artistas, flanqueada de bustos de pintores, escritores o músicos húngaros y un poco más allá, la iglesia de San Miguel, el edificio más antiguo de la isla, construido por los premonstratenses en el siglo XI-XII. Destruida por los turcos en el siglo XVI, fue reconstruida hace 80 años. En el interior se conserva una campana que fue escondida por los monjes durante la invasión turca. El final de la isla aún nos reserva dos agradables sorpresas: el jardín japonés salpicado de plantas exóticas, cascadas y bonitos puentes y la Fuente Musical, de innumerables chorros.

Vídeo de la isla Margarita: http://www.youtube.com/watch?v=h0aULHtOK_A

Lugares alternativos para visitar en la zona:

Museo Etnográfico: se encuentra situado enfrente del Parlamento, en la plaza Kossuth, albergado por un edificio que fue Palacio de Justicia y Tribunal Supremo hasta 1945, no siendo hasta 1973 cuando el museo se trasladó a su actual emplazamiento. La colección del museo se formó en 1872 y hoy en día se compone de una extensa colección de más de 170.000 piezas (de las que evidentemente, sólo una pequeña parte está expuesta). El grueso de la colección incluye objetos pertenecientes a la cultural rural desde la prehistoria hasta nuestros días aunque también podemos disfrutar de pequeñas muestras de las culturas de otros continentes.
Página web del museo: http://www.neprajz.hu

Itinerario recomendado:

El itinerario "estandar" recomendado sería este: empezar por la basílica de San Esteban, continuar por la calle Zrinyi hasta la plaza Roosevelt, de ahí al vecino Puentes de las Cadenas. Una vez visto, e incluso cruzado el puente, en ambos sentidos no estaría mal un bonito paseo por la orilla del Danubio hasta el Parlamento. Comer por los alrededores; por la tarde un relajante recorrido por la isla Margarita y por la noche un concierto en la Ópera. No olvidéis consultar los horarios de la visita guiada al Parlamento ni conseguir las entradas antes. Es un programa completo y variado.

Sin embargo, como supongo que a unos cuantos de vosotros no os gusta la ópera ni ir a un concierto, dejo también alternativas. Teniendo en cuenta que actualmente existen 3 visitas guidas al Parlamento, en español entre las 10 y las 14.00 y que las visitas guiadas a la Opera en nuestro idioma son a primera hora de la tarde, yo dedicaría la mañana a ver el tramo entre la Basílica de San Esteban y el Parlamento, descrito en el itinerario anterior, e incluso si madrugáis visitar la isla Margarita hasta la hora de la comida, bien comiendo pronto con horario europeo y luego ir a la visita guiada al Parlamento de las 14.00 o bien al revés. Eso si queréis visitar la Ópera (en este caso visitar, no asistir a un espectáculo como en el caso anterior). Podéis ir caminando, la zona es muy bonita, personalmente a mi me gusto mucho la plaza Szabadsag y alrededores (tardaréis unos 20-25 minutos como mucho), o podéis ir en metro, para ello cogéis la linea 2 en Kossuth (direccion Ors Vézer) y cambiáis en ese gran cambiador que es Deák Ferenc Ter donde debéis hacer transbordo a la línea 1 (dirección Mexikói). Son muy pocas estaciones (ver parte dedicados al transporte público en Budapest). Como terminaréis pronto, si os sentís aún con fuerzas, os recomiendo dedicar el resto de la jornada a visitar unos baños termales (para los que no hayas ido nunca a unos, probarlo, os sorprenderá) o a compras.

Si no tenéis intención de acercaros a la Ópera, entonces realizar todo el itinerario primero sin incluirla.

                                            Aquincum y Colina Gellert, día 3.

Una excursión mañanera a la ciudad romana de Aquincum es algo bastante recomendable, sobretodo si os gusta visitar yacimientos antiguos. Lo hemos combinado con la Colina Gellert pero se puede combinar con cualquier otra visita y rehacer el día, no olvidéis que nosotros solo proponemos itinerarios en base a nuestra experiencia pero cada uno puede combinar como quiera. Además la visita a Aquincum, puede resultar complicada para algunos puesto que la propuesta es hacerla en tren y si no estáis muy acostumbrados a moveros por transporte urbano en otras ciudades, puede que os perdáis. Por el contrario a los aventureros les encantará o puede que les sepa a poca aventura.

Aquincum:

Como llegar: El lugar se encuentra a las afueras de la ciudad a unos pocos kilómetros del centro por lo que podéis usar como forma fácil de llegar la opción de coger un taxi, os recomiendo pedirlo en el hotel y preguntar antes cuanto os puede costar ya que como ocurre en otros sitios, no todos los taxistas "leen sus taxímetros de forma correcta". Nosotros usamos otra opción, muy funcional que es viajar en el tren de cercanías, el HEV. La estación principal es Batthyány Ter (Plaza Batthyány)  -a la que se accede fácilmente en metro- y este puede ser un buen punto de partida para coger el tren a menos que la situación de vuestro hotel os aconseje otra parada. Preguntad en el hotel como funcionan los tickets del cercanías y es incluso posible que os los vendan ellos mismos para mayor comodidad. Pinchando en este enlace podéis ver la ruta del HEV hacía Aquincum http://metros.hu/terkep/nagyterkep.html, es la ruta verde que sube hacia arriba en la parte izquierda del mapa. La parada es Aquincum (no os despistéis, si estáis atentos veréis el yacimiento al pasar en la parte derecha del tren). Al bajar en la pequeña parada de Aquincum debéis torcer a la derecha siguiendo la ancha avenida que bordea las vías, cruzar la avenida cuando podáis porque el yacimiento está en la acera contraria y andad unos 400-500 m. mas o menos. Aquí os dejamos el enlace de la zona visto desde Google Maps que ofrece la web del museo: http://www.aquincum.hu/map

El yacimiento: si estáis acostumbrados a grandes y espectaculares yacimientos romanos de otros países, puede que este os defraude. Aquincum no es ni Ostia, ni Pompeya ni Jerash ni Mérida ni ninguno de esos grandes de la arqueología urbana del período romano, pero dentro de su sencillez, es un lugar muy aseado y que además os ayudará a comprender la historia de la ciudad.

Aquincum, museo.
Poblado celta en su origen, los romanos establecieron aquí un campamento militar para controlar los límites del imperio. En el año 89 d.C están establecidos en él 6000 soldados, y como es lógico una ciudad va creciendo poco a poco en torno al campamento militar hasta convertirse en capital de la Panonia inferior en el año 106 y tener más de 30.000 habitantes a finales de ese siglo.

Pero antes de recorrer el yacimiento os aconsejo que entréis el museo. Este es pequeño y se visita con facilidad, pero su tamaño no implica que no guarde en su interior piezas de interés. Como suele ocurrir, la falta de espacio restringe el número de objetos expuestos, aún así se ofrecen más de mil piezas al visitante: cerámica, estelas de piedra, armas, mosaicos, fragmentos de pintura mural etc...aunque quizás la pieza de la que más orgullosa está el museo es el impresionante órgano hidráulico (instrumento musical de viento, http://es.wikipedia.org/wiki/Hydraulis) que poseen.
En el exterior podemos pasear por sus restauradas calles mientras contemplamos los restos de unos baños públicos, un Macellum (un mercado), los restos del alcantarillado, un gran casa con perístilo o una impresionante colección de epigrafía romana.

Página web de Aquincum donde podréis consultar precios, horarios y más información: http://www.aquincum.hu 


La colina Gellért y Tabán: 

Colina Gellert vista desde el Puente de las Cadenas.
La colina Gellért destaca sobre el conjunto de la ciudad por su elevada altitud con respecto al río, que discurre a sus pies. Pero antes de nada debemos explicar el porqué de su nombre ya que es algo muy curioso. En un principio esta zona se llamaba "Monte Viejo" pero en el año 1046 los paganos arrojaron desde el alto de esta montaña al obispo Gellért (San Gerardo), que pretendía convertirlos al cristianismo, metido dentro de un tonel. El desgraciado resultado fue la muerte del obispo y a continuación el lugar tomó su nombre.

Pero empecemos por el principio; si hemos estado viendo Aquincum por la mañana y entre unas cosas y otras nos ha llegado la hora de comer al llegar al pie de la colina Gellért, nada mejor que comer en la zona, os recomiendo la casa del Ciervo Dorado, en Arpad Utca, está en un lugar fácil de alcanzar en transporte público y es un buen de partida para ver lo que viene a continuación.

Parque Tabán.
Yo siempre propongo subir y bajar de Gellért andando aunque hay líneas de autobús que pueden llevaros a la cima (consultar la página del transporte urbano de Budapest). El inicio andando debería de ser Tabán, no tenéis más que cruzar la calle Kristina Korutz desde el Ciervo Dorado y estáis  en el parque de Tabán. Este barrio, encajonado entre el del Castillo y la colina Gellert ha cambiado mucho en los últimos 100 años, pasando de ser un insalubre suburbio de la ciudad a convertirse en un bello espacio verde con bonitos parques. Subamos la pendiente de la calle Kereszt (Kereszt Utca) o alguno de los senderos paralelos caminando despacio disfrutar de la serena belleza del parque de Tabán.

Vista del castillo desde Tabán, en primer plano el bulevar que parte el parque.
Pronto llegarás a un ancho bulevar que parte el parque en dos (Hegylia Utca) el parque, busca un paso porque tiene bastante tráfico y que circula con rapidez por lo que no es muy recomendable cruzarlo por cualquier lugar. Al otro lado del bulevar podrás disfrutar, para empezar, de unas magnificas sobre la colina del castillo, sobretodo el Palacio Real, que aparece con formato colosal desde esta posición. Igualmente según vayamos ascendiendo, disfrutaremos de maravillosas vista sobre el Danubio y sobre la zona de Pest. Después de pasar el bulevar, encontramos un planicie con unas curiosas esculturas de Martá Lessenyei que nos muestran a Buda y Pest simbolizados por el rey y la reina.
Escultura de Martá Lessenyei con Pest al fondo.
Ciudadela, puerta de acceso.
 Hemos dejado ya atrás Tabán y estamos en la colina Gellért  propiamente dicha, pero aún tenemos que andar un poco para alcanzar su cima y llegar a la ciudadela, que allí se asienta. Así es que sigamos nuestra ascensión y pongamos mucho cuidado en no perdernos porque la zona, aunque se ve la ciudadela al fondo, es un poco laberíntica. Una vez llegados a la ciudadela, tomate un pequeño respiro, que no te vendrá mal, aunque la cuesta no tiene una pendiente excesiva. Si todo ha ido bien, estás en su puerta de acceso y puedes ocupar unos minutos para leer su historia: aprovechando su ideal emplazamiento, dominando ambas partes de la ciudad, a mediados del siglo XIX los Habsburgos austriacos, una vez aplastada la revolución húngara que tuvo lugar durante la primavera de 1848, decidieron construir aquí una fortaleza armada con 60 cañones, que gracias a su posición en altura, dominando la ciudad podían abrir fuego de forma devastadora  sobre ella. En realidad todos los autores que han tratado el tema piensan que su función era más intimidatoria que otra cosa. En 1897, una vez abandonada por los soldados austriacos, los húngaros destruyeron de forma simbólica una pequeña parte de la misma. Sus dimensiones son bastante grandes, más de 200 metros de largo por 60 de ancho. Durante la segunda guerra mundial tuvo su importancia, como veremos un poco más adelante, pero no nos quedemos en la puerta, pasemos al interior.

Hoy en día la ciudadela es un complejo que ha sabido adaptarse a los tiempos y que no solamente conserva el aspecto histórico del recinto sino que además incluye restaurantes, un museo etc.. Entramos y después de subir una pequeña rampa llegamos a un espacio abierto en la cima de la colina, lo primero que nos sorprende es la huella de un obús en una pared, a la derecha, claro testimonio de los antecedentes bélicos que arrastra este lugar. Antes de seguir explorando, una excursión el baño, dato este de gran interés si has seguido nuestras indicaciones y vienes siguiendo el recorrido recomendado porque durante este, no lo había.

Impresiona la hulla del impacto de este cañonazo en la pared.
Interior del búnker.
Decidimos primero visitar el museo del Búnker, no si antes  fijarnos en como aún están presentes las huellas de los duros combates que tuvieron lugar durante la segunda guerra mundial en las paredes del Hotel Citadella (ver foto). El búnker está situado a  unos 50-100 metros en dirección contraria, hacia la gran estatua que se ve al fondo (monumento a la Liberación), y es que, como hemos dicho antes, este fue un lugar importante durante el conflicto, y las tropas alemanas y sus aliados húngaros aprovecharon las antiguas catacumbas para construir un gran búnker subterráneo que se está recuperando actualmente y del que han sido ya abiertas varias salas al público. El búnker se reconoce fácilmente porque dos soldados alemanes custodian su entrada (en realidad dos muñecos vestidos con uniforme alemán de la época, muy logrados. Su interior ha sido ambientado con diversos objetos y hará las delicias de los amantes de la historia o de la temática bélica, aunque lo recomiendo a casi todo el mundos, salvo a los que tengan claustrofobia porque es curioso de ver.

Video del búnker: https://www.youtube.com/watch?v=f1PYsQd6mkA

Salimos del bunker y nos dirigimos a la gran estatua que hemos visto al fondo aunque por el camino podemos disfrutar de una excelente vista del Budapest que se esconde detrás de la colina Gellert. La obra es el Monumento a la Liberación, que destaca claramente y es visible desde muchos puntos de Buda. Fue construido para conmemorar la liberación de Budapest por el ejercito ruso en 1945. Realizada en bronce, mide 14 metros y está compuesto por una mujer que sostiene una palmera. Como dato curioso os contaremos que su diseño fue modificado por los soviéticos, y lo que en un principio iba a ser (antes de la llegada de los susodichos soviétícos) una escultura para honrar la memoria del hijo del regente húngaro Miklós Horty, e iba a estar compuesta por simple niño, sin palmera, se convirtió después en lo que actualmente vemos.

Monumento a la Liberación.

Desde esa zona podemos disfrutar de una de las mejores vistas sobre el río Danubio de toda Budapest e igualmente de la parte de la ciudad situada en la orilla opuesta. Recorriendo la muralla, de vuelta hacia la salida por el lado opuesto a por donde hemos venido (la más cercana al castillo), podremos ver en el exterior, al pie de la muralla, una muestra al aire libre de artilleria soviética empleada durante la segunda guerra mundial

Vista exterior de la muralla.
Ciudadela. Disfrutando del paisaje.

Para más información sobre la ciudadela:
http://www.citadella.hu/
Bajando por los senderos de la colina Géllert hacia el Danubio.
Visitada la ciudadela, tenemos varias opciones, una de ellas es volver al centro en transporte público, te dejamos el enlace al transporte público de la ciudad en este enlace (disponible en inglés, alemán y húngaro): http://www.bkv.hu/en/. Actualmente el 27 sube hasta la ciudadela pero dejamos el enlace y os aconsejamos que lo consultéis porque las líneas y sus rutas pueden cambiar. La otra, la que nosotros os recomendamos por parecernos un paseo muy agradable, es volver a la orilla del Danubio andando. Además bajar siempre es mucho menos cansado y las sendas que bajan hasta el río, están acompañadas por la belleza de un parque arbolado y es ir viendo bajo distintas alturas la vista que se ofrece, es algo muy aconsejable. De nuevo nos enfrentamos a un pequeño laberinto en el que, casi de forma inesperada, uno se encuentra (si todo va bien), muy cerca del final, con la estatua de San Géllert, colocada aquí en 1904 en honor al santo, que aparece sobre una columnata semicircular sobre la que aparece con el brazo extendido y una cruz en la mano en el lugar donde supone que fue asesinado (ver principio del capítulo). ¡Ah!, se me olvidaba, el puente que tienes enfrente de ti,  es el puente de Isabel. Nos queda muy poco ya para llegar a la avenida que bordea el Danubio (el final del descenso), donde puedes ver una pequeña pero bonita. cascada.
Cascada al pie de la colina.
Lo que vamos a hacer, una vez llegados a la orilla del río es caminar un poco. Sitúate frente al rio y gira hacia tu derecha, si todo va bien, llegarás al puente de la Libertad, fácilmente reconocible por sus estructura de hierro en color verde (ver foto). Este fue empezado a construir en 1896 y como tantas construcciones tiene una interesante anécdota que contar: relatan que fue el rey Habsburgo Ferenc József el que dio comienzo a la obra golpeando con un martillo un pieza de metal del puente, después como todos los puentes de Budapest, fue destruido por el ejercito alemán durante la batalla de Budapest, en la Segunda Guerra Mundial, pero sorprendentemente la pieza golpeada por el rey sobrevivió a la destrucción para ser robada al terminar la guerra. Se decidió, entonces colocar una copia, pero fue robada igualmente; entonces el jefe de obra colocó otra pero no dijo donde y se ignora donde está. El puente es además, por desgracia, el preferido de los suicidas de la ciudad.

Puente de la Libertad, sobre el Danubio.
Pero olvidemos tan funestos datos y sigamos con nuestra visita, enfrente del puente podemos observar la elegante mole del hotel Géllert, y a su derecha, cruzando la calle y subiendo por el corto sendero que conduce al pie de la colina Géllet, llegar a nuestro siguiente destino.

La iglesia rupestre:

Una de las estancias de la Iglesia Rupestre.
Hablamos de la iglesia rupestre de Budapest, una interesante construcción religiosa excavada en la roca, en el interior de la colina Géllert. Los orígenes de la iglesia son relativamente recientes puesto que fue consagrada en 1926 aprovechando la supuesta cueva de un antiguo eremita. Su historia fue después bastante azarosa, destinada a la orden de los padres paulinos, estos empezaron a usar la iglesia en 1934 (gracias a 15 monjes exiliados en Polonia) pero en 1951 la relación entre el gobierno comunista y la orden era muy tensa. Durante la pascua los monjes fueron arrestados (salvo uno que fue muerto) y la ermita tapiada para prohibir su acceso. No sería hasta el verano de1989 cuando dicha tapia fuera derribada. En la entrada podrás ver una estatua de San Esteban y en su interior hay algunos objetos destacables como una pintura de San Maximiliano Kolbe, monje polaco que cambió su vida por la de un prisionero del campo de Auschwitz o una copia de la Virgen Negra de Czestochowa. Se rumorea de la existencia de una amplia red de túneles subterráneos que parten de la iglesia.

Video de la iglesia rupestre: https://www.youtube.com/watch?v=LGc4hr2J_2I

Una vez completada la visita a la iglesia volvemos a cruzar la calle y nos dirigimos al Hotel Gellert, uno de los establecimientos hoteleros más carismáticos de la ciudad. Impresiona por su bonita e imponente fachada exterior que esconde un interior lleno de historia que se remonta a principios del siglo pasado en el que se aprovechó las bondades de unas aguas medicinales de la zona para construir un hotel-balneario. El hotel goza de una merecida fama y es un buen lugar para tomar un café después de tanto caminar. Su estilo Se le confiere un ambiente clásico y refinado, y aunque no es un lugar barato, tampoco es prohibitivo. Es además uno de los sitios que recomendaría para disfrutar de una de las grandes atracciones de Budapest, sus baños termales. Comprende pequeñas piscinas que contienen agua mineral de los manantiales cálidos del monte Gellért. La composición de estas aguas incluye calcio, magnesio y sulfatos. Atendiendo a las indicaciones de las paredes de los baños, uno de los baños está a 36 °C y el otro alrededor de 40 °C. El complejo también incluye saunas, pozos, una piscina al aire libre que puede generar olas artificiales cada diez minutos y una piscina espumosa. También están disponibles servicios de masajes de diferentes tipos y un amplio abanico de servicios médicos y terapéuticos. Todo ello en un entorno original con coloridos mosaico y bellas columnas de mármol, vidrios y estatuas. Como supongo que no te has ido de excursión al monte Gellert con todo lo necesario para ir después a los baños termales, te aconsejo que no dejes de probar la experiencia de ir a uno de ellos, sean los Gellert o cualquier otro de los que iremos citando a lo largo de esta guía.

Videos del Balneario Gellert: https://www.youtube.com/watch?v=2PSYGdCJYG0
https://www.youtube.com/watch?v=gI9U2F1CXBY

Lugares alternativos a a visitar en la zona:



Video muy completo sobre la zona (en inglés): https://www.youtube.com/watch?v=sbyoK0iZHN8


Continuará...




























domingo, 4 de noviembre de 2012

             El Lago Leman: maravillas de Suiza y Francia 

Vista del lago.



A lo largo de estos años he tenido la oportunidad de viajar a muchos rincones de Europa, todos ellos me han ofrecido la oportunidad de conocer lugares inolvidables, sin embargo quizás porque he estado hace poco, me ha parecido buena idea hacer un pequeño repaso de un lugar de gran belleza, enclavado en el mismo centro del Continente.
El lago Leman, situado en el extremo occidental de Suiza, reparte sin embargo sus orillas entre dos países: la sur es francesa mientras que las otras tres son suizas. Ambos países aportan lugares interesantes que visitar como veremos a lo largo de este texto.

Su recorrido supone deleitar la vista con un paisaje espectacular enclavado entre montañas de una belleza excepcional, algo que quizás sea lo primero que llama la atención, pero además, si disponemos de tiempo, podremos encontrar en sus orillas o sus inmediaciones unos cuantos pueblos con encanto junto con algunas de las ciudades más interesantes de Suiza.

                                        Ginebra

La ciudad de Ginebra es una bonita y tranquila ciudad que se asienta en el extremo occidental del lago y es uno de los puntos de partida habituales de aquellos que lo visitan  al ser su principal núcleo de comunicaciones. Comparte el papel de entrada a Suiza junto a la norteña Zurich aunque curiosamente ninguna de la dos ejerce de capital del país.



Ciudad de unos 185.000 habitantes, fue un importante bastión de la reforma protestante cuando Juan Calvino empezó a predicar en ella en el siglo XVI, hasta el punto de ser llamada la Roma protestante. En 1815 se sumó a la Confederación Helvética. Su importancia reciente arranca en el siglo pasado cuando fue sede de la Sociedad de Naciones desde 1920 hasta la disolución de la misma en 1947; relieve político internacional que se traduce hoy en día en su papel de segunda sede de la ONU. Por si esto fuera poco es igualmente sede de más de 200 organizaciones internacionales, destacando entre ellas la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), que cuenta con uno de los laboratorios de investigación más desarrollados del mundo.

Ginebra es una de esas ciudades, que sin despertar el interés de las "grandes de Europa" como Paris, Roma, Praga. Londres, Budapest, Atenas etc... conserva el suficiente encanto como para merecer un breve visita de dos días, que si combinamos con el resto de lago, puede ampliarse a voluntad.

Lo más interesante para visitar:

Jet D´eau y Jardín Inglés: Probablemente si preguntáramos a un ginebrino que es lo más destacado de su ciudad, muchos nos dirían que el Jet D´eau, literalmente "el chorro de agua" en francés.  Sin duda se ha convertido en el símbolo de la ciudad. Para encontrarlo debemos seguir la orilla sur del lago y ahí lo tenemos: un imponente chorro de agua de 140 metros de altura que destaca sobre todo lo demás. Como anécdota decir que la fuerza del agua es impresionante -se ha calculado que sale a un velocidad de unos 200 kilómetros por hora- y que se creó por accidente puesto que su origen fue como fuente para aliviar el exceso de presión del agua, en el siglo XIX. Un buen lugar, del que luego hablaremos, para ver como destaca sobre el lago, es desde la torre de la catedral (como puede verse en la foto adjunta).

Aconsejo que se aproveche la visita al Jet D´Eau para recorrer el pequeño pero coqueto Jardín Inglés. Debemos dirigirnos por el Quai Gustave Ador en dirección al centro de la ciudad, la distancia es escasa, apenas unos 300 metros. De pequeñas dimensiones, esconde otro de los lugares entrañables de Ginebra, el Reloj Floral, un homenaje a la tradición relojera suiza compuesto con varios miles de flores que componen un conjunto lleno de colorido. Seguro que todos aquellos habituales de la fotografía de viajes no podrán evitar hacerse una foto delante de él.



                                    Horloge Fleuri (Reloj Floral) una maravilla natural
                               formada por 8 círculos de más de 6000 plantas de flor.


Ver Horloge Fleuri y Jet D´Eau en un mapa más grande

La Veille Ville o casco antiguo: incluye el elevado promontorio que domina por el sur el rio Ródano y la rada de Ginebra, limitado al norte por los muelles del río y al sur por la Promenade des Bastions. Es una zona pequeña pero de calles estrechas con sabor añejo, llenas de edificios antiguos, por las que merece la pena callejear despacio. Entre sus calles, un poco escondida en una coqueta plaza se encuentra uno de los principales monumentos de la ciudad: la catedral de Saint Pierre. Me encantó igualmente la Place du Bourg-de-Four                     , con sus animadas terrazas y su bonita fuente.

                             
                                       Ginebra, fuente de la Place du Bourg-de-Four.


Ver Genéve. casco histórico. en un mapa más grande


Esta plaza fue probablemente el lugar donde se encontraba el antiguo foro romano y sirvió de plaza del mercado en la Edad Media. La fuente es del siglo XVIII.

La catedral: antes de entrar podemos admirar su bella plaza rodeada de hermosos edificios antiguos. Nos sorprende su portada, neoclásica del siglo XVIII, que rompe con el conjunto y hace que parezca que vamos a entrar a un antiguo templo clásico.

Es conocida principalmente por ser la iglesia madre de Juan Calvino uno de los líderes de la Reforma Protestante.
Fachada de la catedral.

Pero ante de empezar a explicar como es el edificio, repasemos un poco sus animados antecedentes que le  han supuesto una abigarrada mezcla de estilos. La primera catedral data del siglo IV, se trataba de un pequeño edificio que apenas superaba los 30 metros de largo. Será en los siglos XII-XIII cuando se construya el edificio actual a lo largo de un período de unos 100 años, sin embargo guerras, incendios y añadidos han ido modificando su aspecto, tanto interior como exterior.



                                                                                     Vista parcial de la plaza de la catedral.

Quizás una de las primeras impresiones que nos ofrece la catedral en su interior sea de cierta austeridad decorativa, contraprestada por unas proporciones que destilan majestuosidad y grandeza. Como suele ser habitual en edificios de este tamaño, son varios los lugares de interés y no es mi intención aburrir al lector por lo que creo abusivo repasarlos todos, sin embargo si que debo destacar entre otros, la sillería del siglo XV, cuyas tallas sin duda os harán deteneros un tiempo a contemplarlas (ver foto adjunta) o la capilla de los Macabeos, del mismo siglo, cuyos frescos o vidrieras no debéis perderos. Como detalle curioso, la catedral conserva la silla donde se sentaba Juan Calvino a predicar sus sermones.

Por ultimo antes de abandonar el interior, dos detalles más: al entrar, a la derecha a los pies del templo, tenéis una pequeña pero coqueta tienda donde podréis llevaros algún recuerdo del lugar -por cierto el día que yo fui su dependienta hablaba un correcto español (algo bastante habitual entre los habitantes de la zona) por haber estado casada con un segoviano- y para aquellos a los que como yo les encanta buscar un buen lugar para disfrutar de las mejores vista de una ciudad, podéis subir a lo alto de la torre de la catedral. Os costará pagar una pequeña cantidad pero bajo mi punto de vista, merece la pena. Eso si, no olvidéis que como suele ser costumbre en estos casos, tendréis que subir bastantes escalones para disfrutarlo.
                                                Vistas de Ginebra desde la catedral

Una vez visitado el interior y aún maravillados de todo lo bello que hemos contemplado, un vistazo al exterior con esas esbeltas y hermosas torres no está de más. A continuación siguiendo alguna de las largas calles del casco antiguo, podemos andar en dirección sur a proseguir nuestro recorrido por Ginebra. Aquí creo que tenemos dos opciones, bueno tres en realidad: disfrutar de un café o bar típico, que los hay y muy interesantes por la zona, visitar el museo de Arte e Historia, o acercarnos a la catedral ortodoxa rusa. Para los que hagan lo primero, y esto es válido para toda la zona suiza del lago Leman, debemos tener en cuenta que este es uno de los países más caros de Europa, similar por ejemplo a los nórdicos. El alto nivel de vida del que se disfruta aquí supone que prácticamente todo esté bastante caro, con precio que se multiplican por dos o incluso por tres con respecto a lo habitual en España. Las bebidas alcohólicas son especialmente caras, sin embargo el encanto de algunos lugares lo compensa, siempre y cuando, claro, nos lo podamos permitir.

Pero sigamos a lo nuestro, confieso que a mi me encanta visitar museos aunque soy consciente de que esta no es una práctica generalizada en el turismo actual. Por tanto si no te gustan, te recomiendo que pases al siguiente párrafo. No pasa nada, soy de los que cree que lo importante cuando uno viaja no es los gustos que uno pueda tener sino que cada uno disfrute de aquello que le gusta. No te gustan los museos, no vayas, ve a aquello que te gusta y disfrútalo. Sin embargo si que incluiré una pequeña reseña este interesante museo ginebrino para aquellos que deseen acercarse a conocerlo.
Museo de Arte e Historia: situado en el extremo sur del casco antiguo y muy cerca de la popular plaza du Bourg-de-Four, es un museo de gran renombre que atesora importantes restos egipcios, en una sección de arqueología que se completa con piezas de Mesopotamia, Grecia, Roma y otras culturas. Su colección sobre artes aplicadas es igualmente interesante y variada y posee una pequeña pero muy valiosa selección de pinturas y esculturas de diferentes épocas.
web del museo: http://www.ville-ge.ch/mah/index.php?content=2.&langue=frs (en inglés, francés o alemán).


                                                Museo de Arte e Historia, Camile Pisarro.

La catedral Ortodoxa Rusa: con sus cúpulas doradas, destaca sobre el entorno y se encuentra cerca del Museo, basta andar unos cinco minutos. Su interior, más pequeño de lo que aparenta desde fuera, es acogedor. Yo tuve la suerte de llegar cuando se estaba celebrando un acto litúrgico y viví una experiencia que me impresionó. No debe olvidarse mantener el debido respeto mientras se permanece en el interior.

Duración de la visita: La visita a los lugares aquí descritos ocupa todo un día completo, al final de la tarde uno puede aprovechar para realizar compras (ver más adelante). Otras visitas recomendadas podrían ser una visita guiada a la ONU (consultar horarios en la web de este organismo) o al museo Internacional de la Cruz Roja (actualmente cerrado hasta mayo del 2013), sin olvidar un relajante paseo por las orillas del lago o del rio Ródano a su paso por Ginebra, pero en ese caso yo sugeriría una estancia mínima de día y medio en la ciudad.

Web del Museo Internacional de la Cruz Roja :http://www.micr.ch/index_f.html
Zona de compras: Rue du Rhone y Rue du Marché, dos calles paralelas e inmediatas a la orilla sur del rio Ródano,  es decir en el límite norte del casco histórico, son dos buenos sitios para ir de compras, en ambas pueden encontrarse algunos de los principales centros comerciales y de las mejores tiendas de la ciudad, además de "pillarnos muy a mano para no romper nuestro recorrido turístico".

Qué comprar: Como ocurre en todo el país, con algunas variantes locales, son tres los principales productos a comprar en Suiza y esto es totalmente válido en esta zona. El primero, el chocolate, cualquier producto derivado del chocolate es una compra acertada en Ginebra, y no solamente las típicas tabletas. Curioseando por centros comerciales y pastelerías, encuentra uno diferentes dulces hechos con él que son una delicia, y desde luego, un seguro si queremos hacer un regalo y quedar bien.

El queso no se queda atrás y son muchas las exquisitas variedades que podremos encontrar en una tierra que ha hecho de su fabricación un arte.

Y por último pero no menos importantes, los relojes. Eso si, os recuerdo que no es un país barato así  que os aconsejo manejar bien vuestro presupuesto para compras.

Transporte: El acceso habitual a la zona es el aeropuerto internacional de Ginebra (http://www.gva.ch/fr/desktopdefault.aspx) que cuenta con buenas conexiones con España y con casi toda Europa. Su Situación cercana al centro de la ciudad, unos 6 km, permite un rápido enlace con la misma por tren ya que dispone de estación de ferrocarril  en el mismo aeropuerto (el trayecto dura unos diez minutos hasta la principal estación de la ciudad: Cornavin). Igualmente dispone de los habituales enlaces por carretera: taxis, autobuses etc...

El transporte público: está gestionado por la empresa pública TPG que incluye autobuses, trolebuses y tranvías. Debéis tener en cuenta que la mayoría de hoteles de la ciudad se ubican en la zona comprendida entre la estación de tren de Cornavin por el norte, y el centro histórico. Si estáis alojados en ese área, comprobaréis pronto que la zona turística es bastante reducida y puede recorrerse andando sin problema, aún así y dado que es habitual encontrar lluvia o mal tiempo en la ciudad, os puede ser necesario emplear el transporte público, por eso os dejo la web de TPG: http://www.tpg.ch/

                                        El Lago Leman



Ver mapa más grande

El recorrido por el lago Leman puede hacerse de varias formas, la más cómoda y la que yo elegí, es hacerlo con un coche de alquiler. El alquiler de coches es una de las pocas actividades relativamente baratas que uno puede encontrar en Suiza. Siempre y cuando no te importe conducir en un sitio desconocido. Las carreteras del lago pueden estar algo congestionadas, sobretodo en época vacacional, sin embargo el conductor de la zona es tranquilo y disciplinado. Las carreteras del lado norte son autopistas de alta densidad mientras las del sur son simples carreteras que atraviesan numerosos pueblos y donde debes tener en cuenta que la velocidad media que obtengas será baja por lo anteriormente dicho y por su trazado, aunque el paisaje que vas a disfrutar en los alrededores posiblemente haga que este hecho sea una bendición. No debes olvidar tampoco que si recorres todo el lado sur deberás cruzar la frontera franco-suiza dos veces, tanto si partes de Ginebra, como si lo haces desde el otro extremo. Ten mucha precaución en invierno.

Ferry entrando en el puerto de Yvoire.
Otra buena opción es hacerlo en ferry pero antes os aconsejo que cuadréis bien los horarios. Viajar por el lago es sin duda un deleite para la vista y os quitaréis el estrés de conducir, usando los cinco sentidos en los que os rodea (http://www.cgn.ch/plain_site) . Por último el tren tampoco debe descartarse, principalmente para visitar las ciudades más importantes como Laussane. Los trenes suizos son eficientes y modernos (consultar su página web: www.sbb.ch/en/home.html ) y la mayoría de los sitios visitables están conectados por su red.

Para más información: http://www.leman-sans-frontiere.org/infoleman.php
                                                                                

El lado francés:

Yvoire: Pueblecito francés a unos escasos 30 km de Ginebra.


Ver Yvoire en un mapa más grande

Un amigo mio al visitarlo dijo que era el pueblo más bonito que había visto nunca (y os puedo asegurar que ha visto unos cuantos). Opiniones personales aparte, este pueblo aglutina una serie de elementos a su favor para atraer visitantes: su apariencia medieval con su muralla, un precioso castillo y puertas amuralladas, casas y casonas de piedra, todo con una excelente conservación y cuidado aspecto; un lago que lo bordea que le añade ese encanto especial de los pueblos ribereños y un ambiente añejo y acogedor en un espacio reducido que supone que la visita no se haga pesada.

Dispone de varios aparcamientos en las entradas al pueblo y de una surtida oficina de turismo donde podremos obtener información de la localidad y del resto de atractivos turísticos del lago. Web de la oficina de turismo (en tres idiomas): www.yvoiretourism.com/accueil_fr.html .

 
Una vez dejado el coche y, si lo deseamos, haber obtenido información de la zona, podremos iniciar nuestra visita. Recomiendo callejear despacio ya que en cuanto traspasemos alguna de sus dos puertas amuralladas (accesos habituales) nos vamos a sentir transportados inmediatamente a otro tiempo. El pueblo conserva intacto su aspecto medieval que nos indica su origen. Su historia es un largo camino de 700 años de historia cuyas huellas milagrosamente aún conserva. Así en el siglo XIV se emprenderán importantes trabajos de fortificación que le supondrán un importante papel militar hasta el siglo XVII y le harán sufrir duros asaltos. Hoy en día es un tranquilo puerto de pescadores y centro turístico.

Pasear por algunas de sus calles principales como la Grande Rue o la Rue du Port, con la animación de sus tiendas integradas en antiguas casas de piedra o un tranquilo itinerario por la orilla de lago visitando el puerto de pescadores o el contiguo puerto deportivo, son sin duda una obligación y nos demuestran porqué este pueblo pertenece a la prestigiosa asociación de los pueblos más bonitos de Francia. Un pueblo que hay que ver y sentir y que pese a su tirón turístico sigue inspirando calma y tranquilidad.

Sus monumentos principales son la iglesia de San Pancracio, originaria del siglo XII y cuyo alto campanario, construido en el siglo XIX, destaca sobre el conjunto, rematada por un gallo hecho con laminas de oro, el castillo y el Jardín de los cinco sentidos, interesante jardín botánico de inspiración medieval, que de abril a octubre ofrece un recorrido por una mezcla de árboles, plantas medicinales, fuentes, flores.... hasta completar nada menos que 1300 especies (consultar horario y precio en su página web: www.jardin5sens.net ).
Dejo igualmente este video donde podemos comprobar la belleza del pueblo: http://www.youtube.com/watch?v=yDTxMvjkeu8

Thonon-les-Bains: histórica ciudad-balneario de animada vida social y cultural que además de su atractivo termal ofrece al visitante lugares como el castillo de Ripaille, el museo du Chablais, el funicular o su bonito puerto pesquero.

Otro lugares interesantes Son Evian-Le-Bain, otro lugar termal de gran renombre, famoso por tener aqui su sede una de las embotelladoras de agua mineral más famosas del país o Les Gorges du pont du Diable, un impresionante y estrecho desfiladero tallado en la roca, en parte subterráneo que se va recorriendo por una pasarela adosada a una pared rocosa. Dejo aquí un video de este último lugar, ya que si siempre se ha dicho que una imagen vale más que mil palabras, en este caso el dicho se cumple sobradamente.

El lado Suizo:

Castillo de Chillón: este magnifico castillo es uno de los mejor conservados que he visto, y he visto muchos. Exteriormente ofrece una vista espectacular porque esta construido sobre un espolón rocoso en la orilla del lago. El interior ofrece una larga serie de estancias y dependencias muy bien conservada e incluso amuebladas, intentando recrear la época. Sus orígenes se remontan al siglo XI aunque el actual castillo data del XIII.

Lo primero que uno se encuentra al acceder al interior es tienda muy bien surtida, tanto sobre artículos del propio como castillo, como de una buena literatura sobre castillos en general y más. Como el recorrido es amplio no quiero aburrir a nadie aunque si recomendaré que se siga el itinerario recomendado hasta el final porque merece la pena. Hacerlo de forma tranquila puede llevarnos algo más de una hora.

Página web (tiene entres sus opciones el idioma español):
http://www.chillon.ch/en/Other_languages/espanol
                                                                   El cuarto patio.

Videos del castillo:
Exterior: http://www.youtube.com/watch?v=Y6VQnkCTUUI&feature=related
Interior y exterior: http://www.youtube.com/watch?v=5x26KM55vPA&feature=related

Montreux: probablemente si uno busque información sobre esta localidad, lo primero que le aparezca es que el famoso cantante Freddy Mercury vivió y murió aquí, y que incluso tiene una estatua erigida en la localidad (muy visitada por cierto), pero Montreux es mucho más. Llamada la joya de la riviera suiza es un centro turístico de reconocida fama mundial, sede de importantes acontecimientos culturales, como su famoso festival de jazz. 

El festival de jazz, creado en 1967 ya no incluye solamente este tipo de música aunque constituya su base prioritaria. Atrae cada año a unos 200.000 personas y es el festival de música más importante de Suiza (suele tener lugar cada año en julio)
Para más información:http://www.montreuxjazz.com/# o http://www.montreuxjazzfestival.com/2013/

En el siglo XIX su atractivo encandiló a numerosos artistas y escritores como Lord Byron, Tolstoi o Hans Christian Andersen y pese a cierto declive después de la Primera Guerra Mundial, no ha perdido su encanto, con hermoso hoteles de estilo "belle epoque". Pero volviendo a Freddy Mercury, muy cerca de su estatua, al este, encontramos un casino que fue reconstruido después de un incendio. Para los que seáis amantes del rock os recomiendo visitarlo porque este edificio forma de la leyenda de este estilo musical ya que las nubes de humo del incendio flotando sobre las aguas del lago inspiraron a Ian Gillan, del grupo Deep Purple, que contemplaba la escena,  para crear la canción "Smoke on the Water" (humo sobre el agua). ¡Ah, se me olvidaba, estamos ya en la orilla norte del lago Leman!

Video de Montreux: http://www.youtube.com/watch?v=ARlXcSEvko4&feature=related

Vevey: vecina de Montreux, es el otro gran centro turístico de la Riviera Suiza. Lo mismo que ocurrió en Montreux, Vevey pronto se hizo famosa por su elegancia y fueron muchos los personajes famosos que se acercaron hasta aquí, Ernest Hemingway o Charles Chaplin son dos buenos ejemplos. Este último pasó sus 25 últimos años viviendo en la localidad y fue enterrado en ella a su muerte. Es además muy conocida por ser la sede de la multinacional Nestlé. No dejéis de visitar la Grande Place, muy animada los días de mercado o los estrechos callejones del casco histórico. Otros lugares interesantes son: le estatua de Charlot, en el Quai Perdonnet, el Museo de la Alimentación (web: http://www.alimentarium.ch/ ) o el Museo Jennish, que alberga una interesante colección de cuadros y esculturas de los siglos XIX y XX así como una importante colección de grabados, de Rembrandt o Durero entre otros (web: http://www.museejenisch.ch/).

Video del Museo de la Alimentación (en francés): http://www.youtube.com/watch?v=4v2GxDVO74M&feature=BFa&list=PL9396259022DC3C63

Video de Vevey: http://www.youtube.com/watch?v=oRfHcgVcM2c

Lausanne: cuarta ciudad de Suiza por población, es conocida por ser la sede del Comité Olímpico Internacional y actualmente es el centro cultural y económico de la zona francófona.
Si repasamos un poco de historia, os diré que estuvo habitada desde el siglo IV a.C y que los romanos fundaron aquí un campamento militar llamado Lousanna. En el siglo VI se convirtió en obispado, pasarían diez siglos más hasta que la historia de la ciudad diera un giro radical al abrazar la Reforma lo que le hizo perder el obispado y convertirla en una ciudad de segundo orden hasta que en 1798 fue proclamada capital del actual cantón de Leman, lo que ha permitido su gran crecimiento desde entonces.

Web: http://www.lausanne.ch/homepage/index.php (en varios idiomas pero no en español).

Lo más interesante para visitar:

Si se llega en tren, la estación está en la parte baja de la ciudad, hacía el lago, y tendremos que subir un poco de cuesta, si decidimos andar, aunque igual que en caso de Ginebra, las distancias no son largas.

Torre Bel-Air: los habitantes de Lausanne se sienten muy orgullosos de este edificio situado a los pies del casco histórico porque fue el primer rascacielos construido en Suiza.

Iglesia de Saint Laurent: construida en el siglo XVIII en estilo neoclásico, interior muy sencillo con una bonita fachada, igualmente austera.

Palacio de la Rumine y Museos: imponente palacio que destaca sobre la espaciosa y animada plaza que lo alberga. En su interior tenemos cinco interesantes museos: el Cantonal de Bellas Artes, el Cantonal de Arqueología e Historia y los de numismática, geología y zoología. Los cinco conforman un conjunto realmente impresionante y digno de ver.

El edificio data del siglo XIX cuando Gabriel de la Rumine, hijo de príncipes rusos, donó 1,5 millones de francos suizos para que se construyera un inmueble de utilidad pública. Después de valorar diversos emplazamientos, se eligió finalmente la espaciosa plaza de la Riponne y fue inaugurado en 1902. Albergó la universidad hasta 1980, en que por falta de espacio fue trasladada a otros lugares.

El museo Cantonal de Bellas Artes acoge obras de un período incluido entre la segunda mitad del siglo XVIII hasta el postimpresionismo ( http://www.musees.vd.ch/musee-des-beaux-arts/collections/art-ancien-et-moderne/.)

El Museo Cantonal de Arqueología e Historia (http://www.musees.vd.ch/musee-darcheologie-et-dhistoire/) recoge piezas de las diferentes excavaciones arqueológicas de la zona. De entre su rica y variada colección, yo destacaría los restos de los habitats lacustres o los ricos ajuares funerarios del Neolítico, entre otros.

El Museo Cantonal de Geología cuenta con una abundante exposición, muy bien organizada, que incluye fósiles y minerales y meteoritos. Si os gusta el tema, indispensable visitarlo (http://www.unil.ch/mcg), y lo mismo puede decirse de los otros dos: Numismática (http://www.musees.vd.ch/musee-monetaire/accueil/) y Zoología (http://www.zoologie.vd.ch/).

Catedral: desde el palacio de la Rumine es muy fácil encontrar la catedral de Lausanne, basta con subir las escaleras que lo bordean por su derecha, cruzar una calle, y subir otro tramo de escaleras.

La catedral, llamada de Notre-Dame (Nuestra Señora), es el edificio gótico más hermoso de Suiza y fue construido entre los siglos XII y XIII; en el siglo XVI fue consagrada al culto calvinista.

Lo más recomendable para detenerse a visitar con detalle es una recorrido por el exterior para comprobar la belleza de su arquitectura, también en el exterior, el pórtico de Montfalcon con sus tallas góticas, la capilla de San Mauricio con su sillería exquisitamente tallada, ya en el interior. Pero sobre todo lo demás destaca su precioso rosetón con sus vidrieras del siglo XIII, decoradas  con imágenes que representan las cuatro estaciones, los cuatro elementos, los cuatro vientos, los cuatro ríos del paraíso y los doce meses del año y signos del zodiaco.

web oficial de la catedral: (http://lacathedrale.eerv.ch/)

Otros lugares de interés son el Museo Histórico, situado justo al lado de la catedral y que ocupa las dependencias del antiguo palacio arzobispal, donde podemos contemplar una serie de exposiciones que nos muestran la historia de la ciudad desde la prehistoria hasta el momento actual, o el castillo de St-Maire, construido entre los años finales del siglo XIV y el segundo tercio del siglo siguiente. Este enorme edificio de ladrillo fue diseñado en forma de cubo y es una figura habitual y querida en el horizonte de la ciudad; cerrado al público, su hermosa fachada es uno de los blancos favoritos de todos aquellos visitantes a los que les gusta la fotografía.

Duración de la visita: para recorrer los lugares aquí descritos, si se madruga un poco (algo siempre recomendable cuando se viaja), puede bastar con una mañana.

Transporte: Lausanne tiene sólo unos 125.000 habitantes y su casco histórico es lo suficientemente pequeño y bonito como para que merezca la pena recorrerlo andando, sin embargo la zona visitable cuenta con unas cuantas cuestas que pueden dificultar la visita, principalmente a personas de edad avanzada o con problemas físicos, aunque no hay que preocuparse porque su red de transporte público es excelente: autobuses o metro (Lausanne es la única ciudad suiza que lo posee) cubren perfectamente cualquier necesidad. El metro incluye dos líneas: M2 es un antiguo funicular, puesto en servicio en 1877 y transformado después en tren de cremallera antes de convertirse a finales de 2008 en la actual M2. La otra línea, M1 une el centro de la ciudad con la zona oeste y tiene una longitud de casi 8 km. y 15 estaciones.

                           Itinerarios recomendados

Cuando uno viaja por su cuenta siempre recomiendo visitar primero aquello que suponga un desplazamiento por si surgen problemas. Me explico: si uno se desplaza a algún lugar y resulta que algo imprevisto ocurre: avería de un coche de alquiler, los trenes no funcionan, nos perdemos conduciendo o mil cosas más que pueden pasarnos, podemos perder el avión de vuelta. Apurar el tiempo no es nunca aconsejable y por ello lo mejor es dedicar el último día a visitar lo que esté más cercano a nuestro hotel para no llegar tarde al aeropuerto o a la estación, según el medio de viaje que empleemos. Tampoco es buena idea apurar el tiempo de llegar allí, es siempre conveniente dejar un margen de seguridad sobre la hora de partida. No lo olvidéis y no tendréis problemas.

Siguiendo esta premisa, recomendamos lo siguiente para una visita al lago Lemán como un itinerario básico o dicho de otro modo, incluyendo lo que creemos es lo indispensable de ver.  Creamos asimismo el itinerario suponiendo que estamos alojados en Ginebra pero dejamos el itinerario confeccionado de tal forma que los días pueden intercambiarse. Además hemos dejado en el texto alternativas para cada lugar por lo que puede cambiarse a voluntad.

Día 1: Llegada Ginebra por la tarde.

Día 2

Recorremos el lago Leman: por la mañana podemos ver Yvoire y el castillo de Chillon. Para ello es necesario estar en Yvoire como muy tarde a las 10 de la mañana. Por la tarde visita a Montreux.

Dia 3

Seguimos recorriendo el lago Leman, visitando por la mañana Lausanne y por la tarde Vevey.

Dia 3

Dedicado a Ginebra, bien como día entero o si no se dispone de mucho tiempo por la mañana.
Si se dedica sólo la mañana recomendamos visitar lo siguiente:

- Jet D´eau y Jardín Inglés
- Catedral ortodoxa Rusa
- Paseo por el centro histórico y catedral

Lo mejor hacerlo a pie, salvo que no nos guste andar o algo nos impida hacerlo, no es complicado hacerlo con un mapa, aunque este sea sencillo, porque las distancias son relativamente cortas.

Si disponemos del día completo y nos gustan los museos, aconsejamos entonces una visita al museo de Arte e Historia y callejear por las orillas del Ródano a la vez que aprovechar para compras.

Vuelta a origen el día 3 por la tarde o al día siguiente, día 4, por la mañana.
 

                                     Información útil

Moneda: La moneda del país es el franco suizo o CFH. A fecha de enero de 2013, el valor de un franco suizo es de 0,80 euros (1 euro equivale a un 1,2 francos suizos aproximadamente). De todas formas y como esta correlación cambia, aconsejo que se compruebe en el momento viajar, solamente indicamos la equivalencia para que el lector tenga una referencia. En Francia la moneda es el euro
Sanidad: los ciudadanos españoles pueden recibir toda la atención necesaria, en ambos países, si poseen la tarjeta sanitaria europea. Puede obtenerse por internet en la sede electronica de la Seguridad Social o en el caso de no poder adquirirla de esta forma, en cualquier Centro de Atención e Información de la Seguridad Social.

Transportes: Ya hemos hablado de la forma de viajar a la zona en el capítulo referido a Ginebra por tanto no lo vamos a repetir aquí. Para viajar por el lago podemos usar el tren o el coche de alquiler. Los trenes son eficientes y puntuales y permiten viajar por la mayoría de los lugares aqui descritos. La principal compañia suiza es SBB/CFF/FFS y la francesa SNCF (dejo aquí sus respectivos enlaces): http://www.cff.ch/home.html (ferrocarriles suizos),
 http://www.sncf.com/fr/# (ferrocarriles franceses).
 
Conducir un coche también puede ser una buena opción, ya tocamos también ese tema anteriormente. En ambos países se conduce por la derecha pero debemos ir con ruedas especialmente equipadas para nieve si decidimos hacerlo en invierno cuando las nevadas pueden dificultar la circulación.


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